Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos.
Para tener éxito hay que tener amigos; pero para mantener mucho éxito hay que tener muchos amigos.
Para usted que ya no la tiene, la libertad es todo. Para nosotros que sí, es meramente una ilusión.
Pero más, más ternura trae la caricia. Lentas, las manos se demoran, vuelven, también contemplan.