No vemos las cosas como son, las vemos como nosotros somos.
No vemos las cosas como son, las vemos como somos nosotros.
No veo ningún rey sabio. Nadie puede escucharme. Tengo que morir.
No, nuestra ciencia no es una ilusión. Pero sí sería una ilusión suponer que lo que la ciencia no puede darnos lo podemos encontrar en otro lugar.
No.se puede vencer el mal sino con otro mal.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.
Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.
Nos ganamos la vida con lo que recibimos, pero hacemos la vida con lo que damos.
Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.
Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.
Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que no nos sentimos capaces de hacer, mientras que los demás nos juzgan por lo que hemos hecho.
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
Nosotros "necesitamos" aprender que el dador de todas las cosas reside dentro nuestro. Esta es una verdad que frente a toda evidencia, en las cosas mas grandes y mas pequeñas, nunca se sabe, aunque sea frecuentemente tan necesario, hasta vital, para nosotros saberlo.
Nosotros debemos nuestra vida a dios, por eso si se la pagamos hoy, no se la deberemos mañana.
Nosotros exigimos que nuestros hombres hagan lo que se les diga. Nuestra organización es tan especializada y todas sus partes dependen de las otras de tal modo que es imposible pensar en dejar a nuestros obreros hacer lo que quieran. Sin la más rigurosa disciplina llegaríamos a la confusión más extrema.
Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.
Nosotros recordamos, naturalmente, lo que nos interesa y porque nos interesa.
Nosotros representamos el futuro de Pakistán, un futuro en el que no tiene cabida la ignorancia, la intolerancia, y el terrorismo.
Nosotros somos comunistas y se nos hace fácil el proyecto de repartir los bienes materiales, porque no tenemos nada.
Nosotros somos, a pesar de muchas cosas, esos que no olvidamos.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener.
Nuestra fe en otros revela en qué quisiéramos creer en nosotros mismos.
Nuestra vida es como un sueño. Pero en las mejores horas nos despertamos lo suficiente como para darnos cuenta de que estamos soñando. La mayor parte del tiempo, sin embargo, estamos profundamente dormidos.