No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido.
No hay hombre, por viejo que esté, que no piense que puede vivir otro año.
No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuantas cosas viejas hay que no conocemos.
No hay nada que sea más amenazador que la felicidad, y cada beso que damos puede despertar un enemigo.
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.
No he madurado, no he aprendido a crecer, no he dejado de ser una niña pero te amo tanto como una mujer.
No hemos perdido la fe pero la hemos transferido de dios a la profesión médica.
No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.
No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.
No me creas demasiado optimista; conozco a mi país, y a muchos otros que lo rodean. Pero hay signos, hay signos.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
No me gusta el trabajo, a nadie le gusta; pero me gusta que, en el trabajo, tenga la ocasión de descubrirme a mí mismo.
No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia.
No me gusta trabajar, pero me gusta que en el trabajo tienes la oportunidad de encontrarte a ti mismo. Tu propia realidad, para ti mismo, no para otros, que ningún otro hombre puede conocer.
No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando... pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que andan.
No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
No nos hemos de dejar engañar por las malas acciones de la gente buena. Se puede ser bueno, misericordioso, desinteresado, y ser también capaz de una mala acción.
No olvida quien finge olvido sino quien puede olvidar...
No olvides nunca formular tu deseo. Creo que no se cumplen, pero hay deseos a largo plazo que duran toda la vida, de modo que no podía esperarse su cumplimiento.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.
No podemos evitar las pasiones, pero sí vencerlas.
No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.