Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.
Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ningún recuerdo.
Los que aprueban una opinión, la llaman opinión; pero los que la desaprueban la llaman herejía.
Los que no tienen hijos ignoran muchos placeres, pero también se evitan muchos dolores.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.