Puede que una actitud positiva no resuelva todos tus problemas, pero molestará las suficientes personas para hacer que el esfuerzo merezca la pena.
Puede ser un héroe lo mismo el que triunfa que el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate.
Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.
Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Se puede abandonar a una patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y oprimida no se le deja nunca; se le salva o se muere por ella.
Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.
Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla.
Se puede atacar la religión en su culto, en sus bienes, en sus ministros; pero no se puede conseguir que una sociedad subsista sin religión. Un monje ignorante pero henchido de fe puede fundar un imperio; Newton, el incrédulo, pesará los mundos, pero no podrá crear un pueblo.
Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Se puede hacer mucho con la diplomacia, pero desde luego se puede hacer mucho más si la diplomacia está respaldada por la imparcialidad y la fuerza.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Se puede matar al soñador, pero no al sueño.
Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.
Se puede ser feliz sin talento, pero no sin pasión.
Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Todo lo que puede cambiar es a ti mismo, pero a veces eso lo cambia todo.
Todos tenemos orígenes comunes: las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno –tentativa e impulso desde lo hondo- tiende a su propio fin.
Un artista en ciernes puede tener las más profundas visiones, sentimientos, pero sin destreza no hay arte.
Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano.
Un hombre puede ser destruido pero no derrotado.
Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
Un médico puede enterrar sus errores pero un arquitecto apenas puede aconsejar a sus clientes que planten enredaderas.