Elegiré amigos entre los hombres, pero no esclavos ni amos. Elegiré sólo a los que me plazcan, y a ellos amaré y respetaré, pero no obedeceré ni daré órdenes. Y uniremos nuestras manos cuando queramos, o andaremos solos cuando lo deseemos.
Ella había perdido el arte de la conversación, pero no la capacidad de hablar.
En cada uno de nosotros hay un artista, un amante y un guerrero.
En días tranquilos es fácil estar rodeado de amigos, cuando del cielo cae un diluvio veras los sinceros. Los que son falsos desaparecen, se derriten como el hielo. Los que son fiel serán tus raíces y aguantaran cualquier viento.
En donde no hay caridad no puede haber justicia.
En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
En el arte, nada que merezca la pena se puede hacer sin genio; en ciencia, incluso una capacidad muy modesta puede contribuir a un logro supremo.
En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.
En el ejercicio de la autoridad, castiga poco, reflexiona mucho, pero no perdones nunca.
En el fondo de nosotros mismos siempre tenemos la misma edad.
En el fondo la tradición no es más que una de las formas que podía revestir la historia pero sin los escollos de ésta. Cumple a la historia narrar los sucesos secamente, sin recurrir a las galas de la fantasía. Menos estrechos y peligrosos son los limites de la tradición. A ella, sobre una pequeña base de verdad le es licito edificar un castillo.
En esta época todo el mundo parece tener talento pero realmente quienes me importan a mí y me merecen tal distinción son aquellos que permanecen en la oscuridad.
En general el hombre está siempre orientado hacia alguna particularidad, pero el filósofo posee un sentido para la totalidad de las cosas.
En Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 50 centavos por tu alma.
En Inglaterra, un hombre que no puede hablar de moral dos veces por semana a un gran auditorio popular e inmoral no tiene nada que hacer como político serio.
En la misma forma adoramos a Dios y al Doctor, pero sólo cuando estamos al borde del dolor. Al retornar la salud, la paga es pareja: A Dios se lo olvida y al Doctor se lo deja.
En la montaña el camino más corto es de cima en cima; pero para eso hay que tener las piernas largas.
En la oscuridad te llamé, todo era silencio y una brisa que se llevaba la cortina. En el cielo apagado una estrella ardía, una estrella partía, una estrella moría.
En la política el arrepentimiento no existe. Uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento.
En la práctica, sólo es problema lo que la inteligencia puede resolver.
En la sociedad no todo se sabe, pero todo se dice.
En la vejez la ciencia es para nosotros un cómodo refugio; y si no la plantamos de jóvenes, no nos dará sombra cuando seremos viejos.
En la vida, como en ajedrez, las piezas mayores pueden volverse sobre sus pasos, pero los peones sólo tienen un sentido de avance.
En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.
En lo que acción se refiere, el hombre no puede hacer otra cosa que aproximar o separar los cuerpos naturales; lo demás lo realiza la naturaleza.