El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido,pero no derrotado.
El hombre puede renunciar a todos los placeres que quiera, pero no va a renunciar a su sufrimiento.
El hombre puede trepar hasta las cumbres más altas, pero no puede vivir allí mucho tiempo.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.