El pediría en caso de divorcio la mitad de todo dijo él. Medio sofá, medio televisor, media casa de campo, medio kilo de mantequilla, medio hijo.
El principal enemigo de la creatividad es el buen gusto.
El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira.
El que a mi casa no va, de la suya me echa.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El que empieza a instruirse en la filosofía de todo se echa la culpa a sí mismo.
El que es buen gallo, en cualquier gallinero canta.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.
El que se casa por todo pasa.
El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El secreto de un buen jugador es saber descubrir que espera el otro, y saber hacer creer que va a obtenerlo.
El sentido moral nos indica hasta donde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida.
El terrible engaño del amor consiste en que empieza haciéndonos jugar, no con una mujer del mundo exterior, sino con una muñeca interior a nuestro cerebro.
El tiempo es un buen maestro, solo que lamentablemente, asesina a todos sus discípulos.
El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.
El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Empieza cada día con una sonrisa y mantenla todo el dia.
Empieza por contar las piedras, luego contarás las estrellas.
Empieza transformando todo lo que haces en algo bello para dios.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
En cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderas.
En cada casa, un solo amo.