Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Amar: cambiar de casa el alma.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa
Buen corazón, quebranta mala ventura.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada casa es un mundo.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Cambia tú. Cambia radicalmente. Deja de hacer las cosas que has estado haciendo siempre. Empieza a hacer cosas que no hayas hecho nunca. Cambia radicalmente, vuélvete una persona nueva y te sorprenderás. (. . . ) nunca estés esperando que el otro cambie.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Casa sin mujer y barco sin timón, igual cosa son.
Como es la mujer, así es la casa.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.