La música se empieza a atrofiar cuando se aleja demasiado del baile. La poesía se comienza a atrofiar cuando se aleja demasiado de la música.
La ropa sucia se lava en casa.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
La sencillez, la bondad, la fé, el amor y la alegría, son magníficas piedras para edificar la casa de la vida.
La solemne niebla, significativa y movediza. El tonto con los jueces, entre los tontos un juez.
La única diferencia entre un buen día y un mal día es tu actitud.
La única diferencia entre un buen y mal día es tu actitud.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven.
La verdad empieza por un conflicto con la policía, y termina cuando los llamamos para que intervengan.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Las mujeres necias siguen la moda, las pretenciosas la exageran; pero las mujeres de buen gusto pactan con ella.
Lástima que cuando uno empieza a aprender el oficio de vivir ya hay que morir.
Lo malo de una mujer con el corazón roto es que empieza a repartir los pedazos.
Lo malo es que la generosidad también puede ser un buen negocio.
Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate.
Lo mejor que puedes dar a tu enemigo es el perdón; a un oponente, tolerancia; a un hijo, un buen ejemplo; a tu padre, deferencia; a tu madre, una conducta de la cual se enorgullezca; a ti mismo, respeto; a todos los hombres, caridad.
Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.
Lo que no se empieza no se acaba.
Lo sé: en alguna parte esta casa ha sido ya apuntada como dos números en una lista de víctimas y por buenas razones distraído voy a ti.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.
Mal hijo y buen marinero, mueren lejos.