El verdader amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.
Elegir ser positivo y tener una actitud agradecida va a determinar cómo vivirás tu vida.
En amor la experiencia no cuenta para nada; porque si contase no se volvería a amar.
En el altar de tu reja digo una misa de amor, tú eres la virgen divina y el sacerdote soy yo.