El más bello instante del amor, el único que verdaderamente nos embriaga, es este preludio: el beso.
El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.
El matrimonio es algo así como armar un edificio de juguete sin manual de instrucciones.
El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.