El ajedrez es uno de los medios que tenemos para salvar la cultura, como el latín, el estudio de las humanidades, la lectura de los clásicos, las leyes de la versificación, la ética. El ajedrez es hoy reemplazado por el fútbol, el boxeo o el tenis, que son juegos de insensatos, no de intelectuales.
El alemán posee libertad de opinión, por eso no advierte cuando le faltan la libertad de gusto y la de espíritu.
El alma descansa cuando echa sus lágrimas; y el dolor se satisface con su llanto.
El alma es como una ciudad sitiada: detrás de sus muros resistentes vigilan los defensores. Si los cimientos son fuertes, la fortaleza no tendrá que capitular.
El alma que anda en amor, ni cansa, ni se cansa.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amor , administrado por la vigilancia, es el único modo seguro de felicidad y gobierno entre los hombres.
El amor a la patria es más patente que la razón misma.
El amor a la patria no conoce fronteras ajenas.
El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza.
El amor a mi patria lo he puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes.
El amor aborrece todo lo que no es amor.
El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales.
El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.
El amor casto engrandece a las almas.
El amor combinado con odio es más podereso que el amor. O que el odio.
El amor compadece, y compadece más cuanto más ama.
El amor consiste en dos soledades que se protegen, limitan y procuran hacerse mutuamente felices.
El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.
El amor crea en la mujer, una mujer nueva; la de la víspera ya no existe al día siguiente.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El amor de las mujeres por los hombres no es un muro a cuyo amparo ellos se puedan refugiar; es un obstáculo que se ha de franquear para vivir.