Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener.
Dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado.
El aburrimiento es lo que queda de los pensamientos cuando las pasiones son eliminadas de ellos.
El agradecimiento que sólo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
El agua, como un tálamo amoroso, te ofrece sus cristales movedizos donde tiendes tu cuerpo luminoso.