El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.
El amor crece, crece como los pinos, crece como las palmas. Y desde lo alto de él, se ve pequeño el mundo.
El amor en la mujer está siempre mezclado con una admiración involuntaria, y cesa cuando cree convencerse de que el hombre le es inferior.
El amor es así, como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.
El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga
El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga.
El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza.
El amor es como la fiebre: brota y aumenta contra nuestra voluntad.
El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.
El amor es como mercurio en la mano, si la abres permanece, si la cierras se escapa.
El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.
El amor es gracia humanizada y es tan irreal como los mismos sueños.
El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos.
El amor es lo único que crece cuando se reparte.
El amor es muy tímido cuando es nuevo.
El amor es tan importante como la comida. Pero no alimenta.
El amor es una comedia en la cual los actos son muy cortos y los entreactos más largos: ¿ cómo llenar los intermedios sino mediante el ingenio?.
El amor es una epidemia que se acaba con el tiempo
El amor es una epidemia que se acaba con el tiempo.
El amor es una fuente inagotable de reflexiones: profundas como la eternidad, altas como el cielo y grandiosas como el universo.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto.
El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
El amor puede esperar todavía cuando la razón desespera.
El amor verdadero empieza cuando no se espera nada a cambio.