Mejor aplicar el llanto siempre que sea posible, como la medicina antigua aplicaba la sangría.
No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
A fin de cuentas las opiniones no son más importantes que las personas como para separarlas.
A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.