Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
Hay amor tan ingrato, quítame solo una duda, si eres tú el que se muere o soy yo el que te mato.
Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad.
La duda desenmascara la mentira e ilumina el tenebroso camino a la verdad.
La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.
La duda es conflicto entre dos conclusiones. Mientras existe es imposible aceptar una o otra, los que dudan carecen de serenidad.
La duda es el principio de la sabiduría.
La duda es la llave del conocimiento.
La duda es la madre del descubrimiento.
La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
La duda no es una condición placentera pero la certeza es absurda.
La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo. Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.
La duda: la escuela de la verdad.
La fe y la duda no tienen mucho que ver con el intelecto ni con el carácter. Son estados de espíritu. Por eso no son constantes, y siempre existe una predisposición hacia uno u otro de ellos. La experiencia personal ha convertido a más de un creyente en escéptico y a más de un escéptico en creyente.
La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.
La primavera se aleja Duda En las tardías flores del cerezo.
La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político.
La verdad es bella, sin duda, pero las mentiras también lo son.
Los celos se alimentan de dudas, y se convierten en furor o se extinguen apenas pasamos de la duda a la certidumbre.
Mejor es callar y que sospechen de tu poca sabiduría que hablar y eliminar cualquier duda sobre ello.
Nadie me dijo que habría días como estos, días extraños sin duda.
Ni sacerdote ni soldado han de sentir la inquietud de la duda.
No hay nada, sin duda, que calme el espíritu tanto como el ron y la verdadera religión.
No hay ninguna duda de que existe el más allá. Sin embargo, hay que preguntarse a qué distancia se encuentra del centro de la ciudad y hasta qué hora está abierto.