Donde ninguno manda, mandan todos. Donde todos mandan, nadie manda. Es el caos.
Donde radique el mérito, si en dar todo por nada, o a partir de la nada poder crearlo todo.
El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.
El agua, como un tálamo amoroso, te ofrece sus cristales movedizos donde tiendes tu cuerpo luminoso.