Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar.
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.
Cuando no se ha sabido vivir, menos aún puede saberse morir.
Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Cuando un lenguaje se deteriora, se vuelve menos elocuente, menos metafórico, menos notable, empieza a filtrarse una curiosa insensibilización del espíritu humano.
Cuando un saltamontes concentra sus energías para saltar, no sabe donde aterrizará.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cuando ven a un hombre que piensa libremente, los clérigos arman un alboroto similar al de las gallinas que descubren entre sus polluelos a un patito que se lanza al agua. No piensan que algunos viven tan seguros en este elemento como ellos en seco.
Cuanta más comprensión demos, menos necesitaremos.
Cuanto más amamos a alguien menos conviene halagarle.
Cuanto más conozco a los hombres, menos los quiero; si pudiese decir otro tanto de las mujeres me iría mucho mejor.
Cuanto más conscientes somos de qué somos realmente, menos problemas tenemos.
Cuanto más numerosas son las cosas que quedan para aprender, menos tiempo queda para hacerlas.
Cuanto más posee el hombre, menos se posee a sí mismo.
Cuanto mayor es la fortuna, es menos segura.
Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar de ella.
Cuanto menos aporta un político, más ama a la bandera.
Cuanto menos dinero necesitemos más libre seremos.
Cuanto menos poseemos, más podemos poseer.
Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.
Cuanto menos se lleve a cabo, más corta parece la vida.
Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro.
Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.