No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que si es necesario es pensar todo lo que se dice.
No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.
No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.