La naturaleza señala a los soldados de la vida el lugar en donde han de luchar por ella.
La pequeña pantalla es la barraca de feria donde el pueblo viene a ver las maravillas del mundo.
La posesión de la riqueza tiene lazos invisibles en donde el corazón se enreda facilmente.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
La televisión ha vuelto a traer el asesinato a las casas, es decir, donde pertenece.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.
Las atrocidades no lo son menos si ocurren en laboratorios y se llaman investigación biomédica.