Con un dios le bendiga no se compra nada.
Conclusión es el lugar donde llegaste cansado de pensar.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Contra la fuerza, fuerzas valgan, ya que razones no pueden nada.
Contra la razón augusta, nada. Sobre el deber de dar empleo a las fuerzas que puso en la mente la naturaleza, nada. Ni rey sobre el derecho político, ni rey sobre la conciencia. Por encima del hombre, sólo el cielo.
Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdad.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y dios te dará el hilo.
Creen que no pasará nada porque cerraron la puerta.
Creo -es nada más un creer- que de mi poesía bien podría hacerse el arco con que una gacela traza la mañana.
Cual más cual menos, toda la lana es pelos.
Cualquier cosa debe tomarse seriamente, nada trágicamente.
Cuando el amor es la normas, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta.
Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar.
Cuando el hombre no se encuentra a sí mismo, no encuentra nada.
Cuando hayamos aprendido debemos enseñarlo a quien nada sabe todavía; de este modo pagamos una deuda sacrosanta.
Cuando la televisión es buena, nada es mejor. Cuando es mala, nada es peor.
Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada.
Cuando me conformo con nada es cuando me conformo de todo.
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.
Cuando nada, la rana. Completa entrega.
Cuando no se ha sabido vivir, menos aún puede saberse morir.
Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa.
Cuando no tenía nada que perder, lo tenía todo. Cuando dejé de ser quien soy, me encontré a mi mismo.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.