Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee.
Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace todo lo que puede.
Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los que son o tienen menos que él.
Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.