Se cometen muchos menos errores usando datos incorrectos que no empleando dato alguno.
Se tarda menos en hacer una cosa bien que en explicar por qué se hizo mal.
Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa.