No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.
No te hagas demasiado amigo de nadie: tendrás menos alegrías pero también menos penalidades.
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy.
Nunca andes por el camino trazado, pues te conducirá únicamente hacia donde los otros fueron.