No me arrepiento de nada. El que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente miserable.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
No poseemos la verdad ni el bien nada más que en parte y mezclados con la falsedad y con el mal.
No se puede decir nada tan absurdo como para que no haya sido dicho por algún filósofo.
No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior.