Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Cuando un lenguaje se deteriora, se vuelve menos elocuente, menos metafórico, menos notable, empieza a filtrarse una curiosa insensibilización del espíritu humano.
Cuando un saltamontes concentra sus energías para saltar, no sabe donde aterrizará.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cuando ven a un hombre que piensa libremente, los clérigos arman un alboroto similar al de las gallinas que descubren entre sus polluelos a un patito que se lanza al agua. No piensan que algunos viven tan seguros en este elemento como ellos en seco.
Cuanta más comprensión demos, menos necesitaremos.
Cuanto más amamos a alguien menos conviene halagarle.
Cuanto más conozco a los hombres, menos los quiero; si pudiese decir otro tanto de las mujeres me iría mucho mejor.
Cuanto más conscientes somos de qué somos realmente, menos problemas tenemos.
Cuanto más numerosas son las cosas que quedan para aprender, menos tiempo queda para hacerlas.
Cuanto más posee el hombre, menos se posee a sí mismo.
Cuanto mayor es la fortuna, es menos segura.
Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar de ella.
Cuanto menos aporta un político, más ama a la bandera.
Cuanto menos dinero necesitemos más libre seremos.
Cuanto menos poseemos, más podemos poseer.
Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.
Cuanto menos se lleve a cabo, más corta parece la vida.
Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro.
Cuesta mucho distinguir a los estúpidos que se hacen pasar por canallas de los canallas que se hacen pasar por estúpidos. Por eso siempre será dificil juzgar bien a los políticos.
Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.
De donde no hay, no se puede sacar.
De hambre a nadie vi morir, de mucho comer, cien mil.
De ninguna suerte debemos fiarnos menos que de la buena.