Y a veces no puedo menos que preguntarme si un metro no sería la estatura ideal para el ser humano.
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás... sé sólo que te estaré esperando
Yo voy donde no haya entes que me digan nada y tenga que rendir examen de pureza entre impuros.
¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!