No es pobre el que tiene poco,sino aquel que teniendo mucho desea todavía tener más.
No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.
No existe ningún punto de partida si no se sabe bien a donde ir.
No hables al menos que puedas mejorar el silencio.
No hay cosa que mucho tiempo agrade al que en ninguna tiene asiento.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
No hay educación si no hay verdad que transmitir, si todo es más o menos verdad, si cada cual tiene su verdad igualmente respetable y no se puede decidir racionalmente entre tanta diversidad.
No hay héroe en la soledad; los actos sublimes están determinados siempre por el entusiasmo de muchos.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.
No hay razón donde hay fuerza.
No hay viento favorable para el que no sabe donde va.
No importa que tu interlocutor sea un ignorante. Trata de ver dónde llenar de luz su mente, y a su corazón llevar un consuela y un vislumbre de esperanza. Y no olvides que el ignorante es tu hermano menor.
No interesa el que leas muchos libros, mas interesa mucho el que sean buenos los que leas.
No menos que el saber me place el dudar.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
No olvides que dar un consejo es contraer un compromiso, cuando menos.
No pienses en hacer lo que deberías hacer. Trata de hacer lo que te atrae; piensa en el misterio y no en la maestría.
No podemos estar enojados mucho tiempo con alguien que nos hace reír.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas: he de salir al camino donde el mundo gira y clama, he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
No sabe ser rey el que teme mucho el odio ajeno.