Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ningún recuerdo.
Los placeres son como los alimentos: los más simples son aquellos que menos cansan.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
Más de un libro hubiera sido mucho más claro si no hubiera querido ser tan enteramente claro.