Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.
Los celos son el mayor de los males, y el que menos mueve a compasión a la persona que los causa.
Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.
Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ningún recuerdo.