Cuando el amor es la normas, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Dentro de mil años, sí, dentro de millones de años te diré: ¿Sabes donde estás? Estás en mi corazón.
Donde con toda seguridad encontrarás una mano que te ayude, será en el extremo de tu propio brazo.