A veces mi corazón va donde mi voz no llega.
Ahí donde Dios tiene un templo, el demonio levanta una capilla.
Ahí donde el alma absorta se ciñe uno a uno yacemos juntos.
Ahora que nos amamos...fuego somos donde mariposas se suicidan.
Ajedrez: Una actividad donde los problemas deben ser resueltos: con la razón, con la imaginación y con la conciencia. Una necesidad de realizar, de que lo que se hace tenga impacto, despierte interés y sea objeto de una respuesta de los demás. El principio de efectividad se hace presente por el amor y el trabajo productivo.
Allá donde esté, en un paraíso maravilloso, sólo le faltará una cosa. . . Tú.
Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan las fuerzas que puedan formar una comunidad y mantenerla unida.
Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Allí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva.
Allí donde hay amor, hay vida; el odio conduce a la destrucción.
Allí donde la toques, la memoria duele.
Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida.
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada mañana ¿dónde va pensativa la primavera?.
Cada suicida sabe dónde le aprieta la incertidumbre
Cada uno sabe donde le aprieta el zapato
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido.