Desde la mitad de la vida hacia adelante, solo permanece vital aquel que está preparado para morir con vida.
Desde que te sabemos hasta donde te recordamos. En tu memoria siempre nuestra sangre se mezcló con tus entrañas.
Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.
Desterrada la justicia que es vínculo de las sociedades humanas, muere también la libertad que está unida a ella y vive por ella.
Detrás de la cruz está el diablo.
Detrás de un gran hombre hay una gran mujer y detrás de ésta su esposa.
Dijo un sabio a una campesina: ¿Qué darías por saber lo que yo sé? Respondiendo esta: Daría más por saber lo que no sabes.
Dios es tal, que todo lo que el hizo, comparado con él, es como si no existiese.
Dios está en los detalles.
Dios está en todos los hombres, pero no todos los hombres están en Dios: Por eso sufren.
Dios está excluido de toda ciencia. Para él no hay cabida ni en las matemáticas, ni en la física, la química, la biología, la bioquímica, ni en la economía, la sociología, la etnología. Pavlov creía en dios, pero, en su sistema de los reflejos condicionados, dios no estaba presente.
Dios hizo el campo, y el hombre la ciudad.
Dios hizo el mundo en sólo seis días, y se notan las prisas.
Dios no sólo juega a los dados : a veces los tira donde no se pueden ver.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios... un ser cuya única definición es que está más allá de de la capacidad de la mente humana para ser comprendido.
Doloroso es perder la patria, más doloroso temer esta desgracia, y dolorosísimo los dos infortunios juntos.
Donde acaba el deseo comienza el temor.
Donde acaba la biología comienza la religión.
Donde con toda seguridad encontrarás una mano que te ayude, será en el extremo de tu propio brazo.
Donde el camino me llevó siempre una lumbre daba abrigo pero yo nunca conocí qué es una patria y un hogar.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Donde entra la ventura, la envidia le pone asedio y la combate. Cuándo nos abandona, nos deja el dolor y el arrepentimiento.
Donde fuerza no hay, derecho se pierde.