Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás... sé sólo que te estaré esperando
Yo voy donde no haya entes que me digan nada y tenga que rendir examen de pureza entre impuros.
¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
¿Decime si podés decirme dónde crece la luz que sólo noche noche me amanece en el alma?.
¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?