Me avergüenzo de esos filósofos que no quieren desterrar ningún vicio si no está castigado por el juez.
Me cuesta bajar el poema del aire, allí donde me hundo con el plumaje vertical de las palabras. Rozando el infierno y el invierno el poema es un dios de pies ligeros apaleado por las estrellas.
Me decían que eran necesarios unos muertos para llegar a un mundo donde no se mataría.
Me gusta estar con vos, me está gustando es más, creo que sin vos se angosta el espacio y falta aire en rincones íntimos.
Me gusta la gente que se niega a hablar hasta que está preparada para hablar.
Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Me sepulto en cualquier parte y moriré... quién sabe dónde.
Mi audacia está en la armonía, en los ritmos, en los contratiempos, en el contrapunto de dos o tres instrumentos, que es hermoso y buscar que no siempre sea tonal, buscar la atonalidad.
Mi cazador de libélulas, ¿hasta donde se me habría extraviado hoy?.
Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
Mi gloria está en tus ojos.
Mi libertad se termina donde empieza la de los demás.
Mi mente esta covada para recibirte, para pensar tus ideas y darte a pensar las mías; te siento, mi compañero, hermoso juntos somos completos y nos miramos con orgullo conociendo nuestras diferencias sabiéndonos mujer y hombre y apreciando la disimilitud de nuestros cuerpos.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Mi piel está grabada con tus señales y no hay viento ni agua que pueda lavarlas sin dejar mi nombre borroso, desteñido y sin sonrisa.
Mi tango sí es de hoy. El tango está moribundo.
Mientras más preguntamos sobre quienes somos, menos respuestas obtenemos de hacia donde vamos.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Moneda que está en la mano, / tal vez se deba guardar. / La monedita del alma / se pierde si no se da.
Mucha parte de la verdad está por descubrir.
Mujer el mundo está amueblado por tus ojos.
Nada es accidental en el universo -ésta es una de mis Leyes de Física- excepto el propio universo entero, que es Accidente Puro, divinidad pura.
Nada es evidente. Nada está dado. Todo es construido.
Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis.