La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Llegó la primavera un camino pequeño donde incluso el sonido del viento no puede ser oído.