La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.
Llegó la primavera un camino pequeño donde incluso el sonido del viento no puede ser oído.
Lo que hoy ha empezado como novela de ciencia ficción, mañana será terminado como reportaje.