Sin el hombre, no hay dios. Pues sólo el hombre puede ser tan vanidoso, para creer que para él se hizo todo el universo.
Soberano es aquel que decide sobre el estado de emergencia.
Solamente el hombre religioso es siempre el mismo. Porque su Dios no cambia.
Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
Sólo Dios es el verdadero sabio.
Sólo hay dos clases de personas coherentes: los que gozan de dios porque creen en él y los que sufren porque no le poseen.
Soy ateo gracias a Dios.
Soy ateo y punto. No tengo evidencia para probar que dios no existe, pero sospecho tanto que no existe que no quiero perder el tiempo.
Suelen decir que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia.
También decía que a Dios ninguna cosa le habemos de pedir señaladamente, salvo que debemos pedirle simplemente el bien. Y por esto yerran los que demandan a Dios mujer rica, hacienda, honra, reinos, vida luenga y así otras cosas. Parece que éstos señalan a Dios y le quieren mostrar lo que debe hacer, a Él, que sabe mejor lo que nos cumple que nosotros mismos.
Temo a Dios, y después de Dios temo principalmente al que no le teme.
Tengo experiencia en lo que son muchas mujeres juntas. ¡dios nos libre!.
Tierna mariposa, soy el mismo que hizo dios para hacerte feliz.
Toda religión que no afirme que dios está oculto, no es verdadera.
Todas las mañanas dios nos muestra su sonrisa.
Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.
Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
Todos los días dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
Todos los misterios que entraña el universo son sólo un guiño de dios.
Todos nosotros somos cobayas en el laboratorio de dios. La humanidad es simplemente un trabajo en progreso.
Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
Trabajar en el cine era vergonzoso, era lo más despreciable. Gracias a Dios se inventó la televisión.
Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme.
Tú eres Dios, y yo soy Dios y todo lo que nos rodea es Dios.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".