Un aumento de sueldo es como un martini: sube el ánimo, pero sólo por un rato.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".
Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.
Un creador es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobretodo, es un exagerado.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Un dios honrado es la obra más noble del hombre.
Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia.
Un fuego moribundo. Pero súbitamente la cacerola se pone a hervir.
Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Un guerrero de la luz usa la soledad, pero no es usado por ella.
Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano.
Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido.
Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.
Un hombre puede ser destruido pero no derrotado.
Un hombre sabio debe tener dinero en su cabeza, pero no en su corazón.
Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
Un intelectual, para mí, es esto: alguien fiel a un conjunto político y social, pero que no deja de cuestionario.
Un médico puede enterrar sus errores pero un arquitecto apenas puede aconsejar a sus clientes que planten enredaderas.
Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo.
Un poco de filosofía hace al hombre ateo, mucha filosofía lo lleva a Dios.
Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.
Un salto corto es sin duda más sencillo que uno largo, pero nadie que quisiera cruzar un foso ancho empezaría por saltar hasta su centro.
Un sensato puede amar como un loco, pero nunca como un necio.
Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo.
Un vaso de arcilla cruda, si se rompe puede repararse, pero no el de arcilla cocida.