Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.
Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas.
Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados.
Bien están los buenos pensamientos, pero resultan tan livianos como burbuja de jabón, si no los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción.
Bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor, no habrá nadie que te quiera más que yo.
Bien puede pesarle a todos los demonios, pero en mí no tendrán jamás cabida.
Blancas palabras, pero mi corazón seguirá cerrado.
Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Bromear es una de las cosas amenas de la vida, pero cuesta muchos años de aprendizaje.
Buena cosa es tener amigos, pero mala el tener necesidad de ellos.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.
Busca la ignorancia y te encontrará, busca la verdad y a Dios conocerás.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.
Cada dogma tiene su día, pero los ideales son eternos.
Cada niño que viene al mundo nos dice: Dios aún espera del hombre.
Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.
Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de dios.
Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizá porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.