La conciencia no nos impide cometer pecados, pero desgraciadamente si disfrutar de ellos.
La conducta del sabio es como el agua: carece de sabor, pero a todos complace; carece de color, pero es bella y cautivadora; carece de forma, pero se adapta con sencillez y orden a las más variadas figuras.
La conversación más agradable es aquella de la que no se recuerda nada con precisión, pero deja una impresión general agradable.
La copa está, sólo apenas por la mitad pero tú, que felicidad... No la ves vacía, vuelve a mirar, imagina y vuelve a pensar que te puedes emborrachar, pero de alegría.
La cordura y el genio son novios, pero jamás han podido casarse.
La correción hace mucho, pero el ánimo hace mucho más.
La cosa más importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que dios nos dice a nosotros. Jesús está siempre allí, esperándonos. En el silencio nosotros escuchamos su voz.
La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero es también la de los invitados.
La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada. Quizá volvamos a tropezar, pero allí donde me abandonaste no volverás a encontrarme
La culpa la tiene sólo el tiempo. Todos los hombres se tornan buenos, pero ¡tan despacio!
La cultura me persigue... pero yo soy más rápido.
La destreza ayuda en todo, pero no basta para nada.
La diferencia entre un civil y un militar es que el primero siempre puede militarizarse, pero el segundo rara vez puede civilizarse.
La duda no es una condición placentera pero la certeza es absurda.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
La educación es, tal vez, la forma más alta de buscar a Dios.
La educación ha logrado que las personas aprendan a leer, pero es incapaz de señalar lo que vale la pena leer.
La educación permite que a la gente se le pueda dirigir con facilidad, pero no se le puede obligar. la gente educada es fácil de gobernar, pero difícil de esclavizar.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
La escritura no es necesariamente algo de que avergonzarse, pero hacerlo en privado y lavarse las manos después.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez mas pesado el soportarlo y difícil de descargar.
La fascinación lírica por las drogas es un expedimento por el que todos hemos pasado, pero a la larga resulta improductivo. Emborracha, pero no alimenta.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
La fe en un dios es instinto, y le es tan natural al hombre como el caminar erguido, aunque en algunas personas se vea modificada y en otras incluso asfixiada. Por lo general está siempre presente y es indispensable para la buena configuración de la capacidad de conocimiento (buena configuración interna).