El existencialismo no es una forma de ateísmo. . Más bien dice que, aunque dios existiera, nada cambiaría.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
El éxito, a veces, alienta a los inteligentes. Generalmente atonta más a los que ya son tontos, pero en ambos casos, es efímero.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El genio comienza las grandes obras, pero sólo el trabajo las acaba.
El genio puede concebir, pero la labor paciente debe consumar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El hombre común se molesta si le dicen que su padre era deshonesto, pero se vanagloria si su descubre que su bisabuelo fue pirata.
El hombre dice de Dios aquello que cree de sí mismo.
El hombre económico es el más rico de los hombres, pero el avaro es el más pobre.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
El hombre es en verdad un animal gregario: puede que le guste pasear a solas, pero odia quedarse solo en sus opiniones.
El hombre es un animal racional, pero no un animal razonable.
El hombre es un dios cuando sueña; un pordiosero cuando reflexiona.
El hombre esta hecho para el error. Este entra en su espíritu con toda naturalidad, pero para descubrir una verdad requiere un gran esfuerzo.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido,pero no derrotado.
El hombre no ha nacido para tener las manos amarradas al poste de los rezos. Dios no quiere rodillas humilladas en los templos sino piernas de fuego galopando, manos acariciando las entrañas del hierro, mentes pariendo brasas, labios haciendo besos. Digo que yo trabajo, vivo, pienso y que esto que yo hago es un buen rezo, que a dios le gusta mucho y respondo por ello. Y digo que el amor es el mejor sacramento, que os amo, que amo y que no tengo sitio en el infierno.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.
El hombre orgulloso puede aprender humildad, pero estará orgulloso sobre ella.
El hombre posee gran razonamiento, pero en su mayor parte vano y falso; los animales lo tienen menor, pero útil y verídico, y más vale una pequeña certeza que un gran engaño.
El hombre propone, y Dios dispone.