El destino del genio es ser un incomprendido, pero no todo incomprendido es un genio.
El dinero es un poderoso afrodisíaco. Pero las flores logran casi el mismo resultado.
El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
El dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.