Dios nos envía los manjares y el demonio los cocineros.
Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Dios nos habla a veces tan claro, que parecen coincidencias.
Dios nos libre de enemistarnos con amigos.
Dios os ha dado una cara y vosotros os hacéis otra.
Dios perdona a quienes inventan lo que necesitan.
Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.
Dios se deja conquistar por el humilde e rechaza la arrogancia del orgulloso.
Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable.
Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos.
Dios siempre me dió una segunda oportunidad en la vida.
Dios tiene dos tronos. Uno en lo más alto de los cielos y otro en el más humilde de los corazones.
Dios, al nacer nosotros, nos dio por cuna el corazón de una madre.
Dios, aunque invisible, tiene siempre una mano tendida para levantar por un extremo la carga que abruma al pobre.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.
Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros.
Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.
Dios, si existe, exagera.
Dios... un ser cuya única definición es que está más allá de de la capacidad de la mente humana para ser comprendido.
Dios: lo más evidente y lo más misterioso.
Dios: una enfermedad de la que imaginamos estar curados porque nadie se muere de ella hoy en día.
Dirás que soy un soñador, pero no soy el único
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.
Donde el camino me llevó siempre una lumbre daba abrigo pero yo nunca conocí qué es una patria y un hogar.