Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demas.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Cuanto más dinero entra, más inestable te sientes, porque tienes miedo de perderlo.
Cuanto menos dinero necesitemos más libre seremos.
De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
De dinero y bondad, siempre la mitad.
De dinero y calidad, la mitad de la mitad.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Dinero llama dinero.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
El dinero a la mano es como la lámpara de Aladino.
El dinero abre todas las puertas menos las del corazón.
El dinero consagrado a la beneficencia no tiene mérito si no representa un sacrificio, una privación.
El dinero del pobre dos veces se gasta.
El dinero en dosis desproporcionadas a nuestras necesidades esclaviza.
El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte.
El dinero es buen sirviente pero mal amo.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
El dinero es la tarjeta de crédito de los pobres.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El dinero es tu medio de supervivencia. El veredicto que pronuncies sobre tu fuente de subsistencia es el veredicto que pronuncies sobre tu vida. Si la fuente está corrupta, has maldecido tu propia existencia. ¿Has conseguido tu dinero mediante fraude?. ¿Comerciando con los vicios o la estupidez de los hombres?. ¿Sirviendo a necios, en la esperanza de conseguir más de lo que merece tu habilidad?.¿Rebajando tus estándares?. ¿Haciendo trabajo que desprecias para compradores de los que te burlas?. Si es así, entonces tu dinero no te dará ni un momento ni un céntimo de alegría. Entonces, todas las cosas que compres se convertirán no en un tributo hacia ti, sino en un reproche; no un logro, sino un recordatorio de vergüenza.