La vida es como un viaje por la mar: hay días de calma y días de borrasca; lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco.
Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
Las horas del muchacho son más largas que los días del viejo.
Las horas que limando están los días que royendo están los años.
Las noches son breves ¿Cuántos días más aún por vivir?.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Llega el otoño paso los días pintando flores y yerbas.
Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.
Los años enseñan muchas cosas que los días jamás llegan a conocer.
Los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días. Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida. Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada (...) No habrá entonces más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir. Llegará entonces el momento de afrontar las dificultades mediante la enajenación de nuestros propios bienes, como los ferrocarriles, la flota mercante o las usinas.
Los días de mi infancia transcurrieron de asombro en asombro, de revelación en revelación. Nací en un medio rural y crecí frente a un horizonte de balidos y relinchos.
Los días lentos se apilan, evocando un viejo antaño.
Los días más felices son aquellos que nos hacen sabios.
Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.
Los pájaros son clarines entre los cañaverales que le dan los buenos días al sol de Dios cuando sale.
Los primeros días del hombre son provisión para los últimos.
Nadie me dijo que habría días como estos, días extraños sin duda.
No basta trabajar, es preciso agotarse todos los días en el trabajo.
No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas.
Otro demérito de los falsos problemas es el de promover soluciones que son falsas también. A plinio (historia natural, libro octavo) no le basta observar que los dragones atacan en verano a los elefantes: aventura la hipótesis de que lo hacen para beberles toda la sangre que, como nadie ignora, es muy fría.
Quien ha nacido en nuestros días y retorna a los modos de la antigüedad es un estúpido y labra su propia desgracia.
Quiero creer que voy a mirar este nuevo año como si fuese la primera vez que desfilan 365 días ante mis ojos.
Se repartió mi alma para formar tu alma. y fueron nueve lunas y fue toda una angustia de días sin reposo y noches desveladas.