Detrás de la cruz está el diablo.
Detrás de un gran hombre hay una gran mujer y detrás de ésta su esposa.
Detrás de un patriota hay siempre un comerciante.
Dios mueve al jugador y éste la pieza ¿qué dios detrás de dios la trama empieza?.
El alma es como una ciudad sitiada: detrás de sus muros resistentes vigilan los defensores. Si los cimientos son fuertes, la fortaleza no tendrá que capitular.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo.
El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes.
El dinero lo ganan todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de los que lo pierden.
El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.
El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
El ojo del amo, engorda el caballo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El río en el verano y un puente. Pero el caballo pasa por el agua.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.
En la alta costura, y en los próximos años, detrás de mí no vendrá nadie que merezca la pena. No veo ni un solo talento.
Es otoño en los senderos. Alguien viene por el páramo Detrás de mí.
Esta mañana nevada Incluso el caballo Es digno de mirar.
Huyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí.
La esperanza es como el sol, arroja todas las sombras detrás de nosotros.
La ignorancia humana no permanece detrás de la ciencia, crece tan rápidamente como ésta.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
La tontería se coloca siempre en primera fila para ser vista; la inteligencia detrás para ver.