El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
El amor une y después divide.
El aprendizaje no sólo exige escuchar y poner en práctica, sino también olvidar y después volver a recordar.
El arte es subjetivo, se vuelve objetividad cuando sus destinatarios, después, se dejan envolver por él.
El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.
El bueno es el que guarda, cual venta del camino, para el sediento el agua, para el borracho el vino.
El conocimiento viene, la sabiduría se queda.
El cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo.
El desdichado no cree a la prosperidad cuando viene.
El día que leí que el alcohol era malo para la salud... dejé de leer.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.
El dominio viene de la práctica, la práctica viene de la experimentación juguetona y compulsiva y de una sensación de algo maravilloso. El músico, el atleta, el bailarín continúan con su práctica a pesar de los músculos doloridos y de quedarse sin aliento. Este nivel de actuación no lo logra ninguna exhortación calvinista del superyó, a través de sentimientos de culpa u obligación. En la práctica el trabajo es juego, es intrínsecamente gratificante. Es sentir a nuestro niño interno que pide jugar sólo cinco minutos más.
El extraño enseguida reconoce los defectos, los méritos mucho después.
El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.
El frío ¿De dónde viene? Oh espantapájaros.
El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
El hombre no va a ninguna parte. Todo viene al hombre, como el mañana.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El inconsciente no es algo malo por naturaleza, es también la fuente de bienestar. No sólo oscuridad sino también luz, no sólo bestial y demoníaca, sino también espiritual y divina.
El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás.
El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.
El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.