Todo lo que hay de bueno en nuestra civilización es resultado del comercio, el clima, el suelo, la situación geográfica, la industria, la inventiva, el descubrimiento, el arte y la ciencia.
Todo nuestro conocimiento nos viene de las sensaciones.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Todos venimos al mundo con las manos vacías. Cuanto adquirimos después es ganancia.
Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
Toma las cosas por el lado bueno.
Tras la tempestad viene la calma.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".
Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.
Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.
Un hombre es un tonto si bebe antes de los cincuenta, y otro tonto si no lo hace después.
Un poco de vino a veces, eso es todo. Mucho alcohol es malo.
Una cosa singular sobre shakespeare es que realmente es muy bueno a pesar de que todo el mundo dice que es muy bueno.
Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo.
Una mujer al sol es todo mi deseo, viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz y la flor de los labios abierta para el beso y en la piel refulgente el polen de la luz.
Una situacion inesperada siempre viene con sabiduría.
Una tarde de invierno como tantas, pero hoy viene del fondo del olvido.
Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente; escudo, espada y maza llevar bajo la frente; porque el valor honrado de todas armas viste: no sólo para, hiere, y más que aguarda, embiste.
Vuelve conmigo, soy incapaz de hablar porque te amo, porque "te amo" es una palabra que viene del mundo de lo vano y de lo viejo reiterado, vuelve conmigo, soy incapaz de hablar.
Y qué bueno hubiera sido encontrarnos algún día para entregarnos cuentas de lo andado, para mirarnos a los ojos por o menos una vez más en la vida, y arrancarnos (¿quién sabe?) los flores que entretanto nos hubieran crecido para el otro en el propio corazón.
Ya viene la primavera, ya los pájaros se hermanan,¡cuánto espacio entre nosotros y cuán cerca nuestras almas!.
Yo estoy convencido de que ningún libro, por bueno que sea, puede cambiar el mundo. Pero tengo que escribir.
¡Cuán cerca está de ser bueno lo que es hermoso!.